Hazme creer que entre mis
brazos
No existe algún otro lugar
Que la vida está comprada
Que sólo existe sinceridad
Hazme creer que en tu mirada
No habita nadie más
Que la espada está envainada
Que tu silencio es para besar
Hazme creer que en mi
espalda
puedes soñar
Que el mal es pasado,
que ya no pienso en el jamás
Hazme creer que en mi cama
duermen hadas
que aman al que intenta soñar
Mar de besos en la espalda,
almohada
que no olvida más
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